RETIRO DE CUARESMA KAIRÓS

Amalia, miembro de Kairós  de San Pedro Poveda, nos remite la siguiente crónica

Los días 24 y 25 de marzo los grupos Kairós de la Santa Cruz, GOSP y San Pedro Poveda nos reunimos para vivir un retiro ambientado y orientado en la época en la que todo cristiano se encuentra ahora: La Cuaresma, los 40 días antes de la Pasión y muerte de Jesús en la cruz para salvarnos, 40 días de cambio 40 días de solidaridad.

Empezamos este reencuentro disfrutando del testimonio del misionero Antonio y de su esposa. También nos hablaron algunos miembros de Manos Unidas. Nos concienciaron de la importancia que tiene nuestro compromiso en la lucha contra el hambre en países subdesarrollados, además fuimos partícipes de la Cena del Hambre celebrada en la Parroquia y colaboramos con un donativo en el proyecto que presentó Manos Unidas.

Después de cenar los Acompañantes nos prepararon una sorpresa, ambientaron una habitación con velas, una gran mesa, jarras y vasos de barro, fuentes con “pan ácimo” que nos llevó al Cenáculo donde Jesús junto a sus discípulos celebró la Santa Cena. Vestidos como judíos nos explicaron cómo celebraban los judíos la cena pascual y luego nos lavaron las manos como acto simbólico (había que entrar limpios en la estancia) y al final también partimos el pan y lo compartimos. Pero lo más importante fue el tiempo de reflexión y oración, para ello, además de la música tranquila que había de fondo, proyectaba imágenes y nos guiaban a entender Jesús hizo por nosotros y lo que quería que hiciéramos por Él, mirándonos cara a cara con una imagen preciosa de los ojos de Jesús. Nos pasaron unas fichas para que nos sintiéramos identificados con los discípulos. También tuvimos un cara a cara con María con una imagen de ella en la que se veía el dolor en su cara, que nos pedía que no olvidáramos el amor tan grande que su hijo nos tiene. Fue precioso y nos removió por dentro.

Al día siguiente después de un rico desayuno que prepararon los Acompañantes y unos churros que trajo una madre, nos reunimos ante el Sagrario con D. Julio, hicimos un Vía Crucis y nos habló del significado de la Cruz, y nos hizo entender que la cruz es el daño que tenemos, la actitud, el sentimiento, que no nos hace ser felices, pero que gracias a la Resurrección de Jesús, y a la transformación de la cruz en una cruz gloriosa, la nuestra también puede transformarse. Cogimos unas cruces de cartulina que habían preparado los acompañantes y en ella teníamos que escribir nuestra cruz. Pero primero teníamos que hacer 4 talleres, en cada uno de ellos trabajamos los distintos aspectos fundamentales para que se produzca en nosotros ese cambio en nuestro interior (reconciliación, disposición de ayudar al prójimo, dejar las cosas materiales que nos atan, y el de elegir libremente el camino de la felicidad, el camino de Dios). Al terminarlos volvimos a juntarnos ante el Sagrario y ofrecimos a Dios nuestra cruz, esa debilidad por la que nos íbamos a esforzar más por cambiar.
Y llegamos al final de la convivencia.

Una vez más ha sido fantástico, no sólo lo hemos pasado bien, sino que hemos aprendido a prepararnos bien para esta Semana Santa y así vivirla como buenos cristianos, siendo conscientes de lo que Jesús hizo por nosotros y valorar ese gesto enormísimo de AMOR.

Amalia Galisteo Vela


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